Leucemia

La leucemia se puede clasificar dependiendo de la forma en la que afecta al paciente, las podemos encontrar como: 
- Leucemia mieloide crónica: La médula ósea comienza a detectarse una proliferación de leucocitos de forma descontrolada, tanto en leucocitos maduros como en sus blastos precursores y, junto al resto de las hematíes, se origina el cáncer. Por lo tanto, cuando un paciente padece un cáncer de las células hematológicas donde existe un predominio de leucocitos maduros (a excepción de los linfocitos), se clasificará dicha patología como una leucemia mieloide crónica.
- Leucemia mieloide aguda: Se produce exactamente igual que la Leucemia mieloide crónica, sólo que ésta es una etapa diferente de este cáncer (de ahí el nombre aguda). Cuando un paciente padece un cáncer de las células hematológicas que se crean en la médula ósea donde existe un predominio de células inmaduras llamadas mieloblastos, las precursoras de los leucocitos que no son linfocitos, de los hematíes y de las plaquetas, se clasificará dicha patología como una leucemia mieloide aguda.
- Leucemia linfática crónica: Este tipo de cáncer se caracteriza por la sobreproducción de células linfáticas maduras y una progresión lenta de éstas células.
- Leucemia linfática aguda: Para este tipo de cáncer las células linfáticas predomina la forma inmadura y de evolución veloz de éstas.
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CC por Brian A. Stone

Trastornos Hemorrágicos

Este tipo de trastornos se da cuando el sistema de coagulación no funciona correctamente, ya sea por factores en las plaquetas (trombocitos) o en factores de coagulación, frecuentemente por falta de vitaminas. Esto conlleva a tener problemas durante el proceso de coagulación.
El proceso de coagulación comienza cuando un capilar, vena o arteria sufren una laceración o ruptura a causa de un accidente, por ejemplo cuando nos cortamos la piel o nos golpeamos y queda una marca de sangre. Las plaquetas o trombocitos son los encargados de evitar hemorragias tanto internas como externas, éstos se unen formando una red la cual tiene como función tapar la fuga de sangre y esto se le conoce como hemostasia. Una vez que las plaquetas, en conjunto con otras sustancias, han calmado la hemorragia (hemostasia primaria) otro tipo de sustancias, factores de coagulación, ayudan a formar un coagulo más estable, lo que conocemos como costra.
Una vez que haya terminado el proceso de coagulación  y que el coagulo ya no es necesario el cuerpo libera éste tapón mediante un proceso llamado fibrinólisis.
CC por DIOHAM